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Como ayudar a mi hijo con TCA

By Dr. Cipatli Ayuzo y María Musi

(English translation below)

Los Trastornos de Conducta Alimentaria (TCA) son enfermedades con componentes genéticos, bases metabólicas, neurológicas y psicológicas, son potencialmente mortales.

Como padres es importante vivir nuestro duelo y las etapas del mismo: enojo, negación, frustración y aceptación cuando se nos da el diagnóstico; e inmediatamente ayudar a nuestros hijos. Como padres, tenemos que entender que se trata de una enfermedad y que parte importante de la misma es que el enfermo desconoce estar enfermo, minimiza los síntomas y se encuentra enojado al recibir el tratamiento.

Cómo madres de familia podemos compartir contigo que el miedo a esta enfermedad es real, y si tú como padre tienes miedo, piensa en el miedo que siente la persona que la padece. Aprender a separar la enfermedad de tu hijo es una herramienta clave, así como el poder generar una tolerancia a la frustración que el tratamiento produce en los pacientes. No permitas que el miedo a obligar a comer a tu hijo, el miedo a verlo triste, a que diga que te odia o sus amenazas de autolesión te impidan alimentarlo correcta y efectivamente. No permitas que tu gordofobia (si es que la has experimentado) limite la realimentación de tu hijo y recuerda que en los TCA la comida es la medicina, si bien hay medicamentos o terapias que pueden ayudar, al final lo que se necesita es que tu hijo coma todas las variedades de alimentos, lo que comía antes de la enfermedad y en las cantidades necesarias para tener un cuerpo nutrido.

El objetivo es que cada semana suba de peso, para lo cual las calorías, el tipo de alimentos y la frecuencia de los mismos son igualmente importantes.

No olvides que las grasas son tu mejor aliado: chocolate, mantequilla, crema, nueces, helado, aceite y todas las demás grasas hacen la diferencia y lo hemos visto en muchas familias.

Independientemente de que el tratamiento que reciban sea presencial o en línea, recuerda que tu equipo de trabajo es únicamente un apoyo que te tiene que empoderar como padre, pero que te toca a tí hacer el trabajo duro en casa y que le tienes que dedicar 24/7 de atención. Tienes que tener claro que no existe ninguna actividad en el mundo que sea más importante que salvar la vida de tu hijo, tu hijo NO puede hacerlo solo, no es cuestión de que “ponga de su parte” o le “eche ganas” es algo más complicado que eso, la lógica que en ti y en mi funciona en ellos no funciona, no es que no quiera, es que no puede. Lo que necesita es CONFIANZA, SEGURIDAD, FIRMEZA, ahórrate las explicaciones sólo desgastan el proceso.

Confía en tu instinto de padre, y en que, aunque es muy difícil puedes lograrlo.

Te aconsejamos que en este momento no seas “cómplice” de tu hijo, no cedas a que coma porciones más pequeñas o que elija alimentos “seguros”, lo que necesita tu hijo son padres empáticos y que validen sus miedos y sentimientos, pero al mismo tiempo muy firmes que no cedan ante el miedo de hacerlos sentir ans

iosos, enojados o tristes. 

Lamentamos decirlo pero la ansiedad, el enojo y la tristeza son INEVITABLES y son parte del camino hacia la sanación, así que … si de cualquier manera te vas a mojar al meterte a una alberca de agua helada, hazlo de clavado,  de una sola vez y no poco a poco pues en la medida que empieces su tratamiento rápido y “agresivo” más rápida será su recuperación. 

 


Eating Disorders are illnesses with genetic components and metabolic, neurological and psychological bases. They are potentially fatal.

As parents, it is important to accept that there are stages of grief when we are given the diagnosis: anger, denial, frustration, and acceptance; however, we must immediately start helping our children. As parents, we have to understand that it is an illness and that an important part of it is that is that the patient does not know they are sick, minimizes symptoms, and is angry when receiving treatment.

Parents of families can share with you that the fear of this disease is real, and if you as a parent are afraid, think about the fear that the person who suffers from it feels. Learning to separate the illness from your child is a key tool, as well as being able to generate a tolerance for the frustration that treatment produces in patients. Do not allow the fear of forcing your child to eat, the fear of seeing him sad, that he says he hates you, or his threats of self-harm to prevent you from feeding him correctly and effectively. Do not allow your fatphobia (if you have experienced it) limit your child’s feeding and remember that in eating disorders food is medicine. Although there are medications and therapies that can help, in the end what is needed is that you make sure that your child eats all varieties of food, what s/he ate before the illness and in the amounts necessary for a nourished body.

The goal is to gain weight each week, for which the calories, the type of food and the frequency are equally important. Do not forget that fats are your best ally: chocolate, butter, cream, nuts, ice cream, oil, and all other fats, make a difference and we have seen it in many families.

Regardless of whether the treatment they receive is in person or online, know that your treatment team is a support that has to empower you as a parent; it’s up to you to do the hard work at home, and you have to dedicate 24/7 attention to it. You have to understand that there is no activity in the world that is more important than saving the life of your child, your child can NOT do it alone. The logic that works for you and me does not work in someone affected by an eating disorder. It’s not that s/he doesn’t want to, it’s that s/he can’t. What s/he needs is CONFIDENCE, SECURITY, and FIRMNESS–excessive explanations only wear out the process.

Trust your parenting instinct; although it is very difficult, you can do it. We advise you not to be an “accomplice” of your child’s eating disorder at this time, do not give in to him or her and allow your child to eat smaller portions or to choose “safe” foods. What your child needs are empathetic parents who validate their fears and feelings, but at the same time are very firm and do not give in to the fear of making them feel anxious, angry or sad.

We’re sorry to say it, but anxiety, anger and sadness are INEVITABLE and are part of the path to healing, so… if you’re going to get wet anyway when you get into a pool of ice water, do it in one go and not little by little; because as you start your fast and “aggressive” treatment, the faster your recovery will be.

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