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Quienes cuidan de un paciente con TCA ¿Necesitan herramientas o apoyo?

Thank you to our wonderful volunteer Sole Gonzalez for translating this blog post from the original English.

Autora: Laura Collins Lyster-Mensh

Una de las anteriores directoras ejecutivas de F.E.A.S.T., Belinda Caldwell, hizo recientemente una observación sobre la diferencia entre el tipo de “soporte” que buscan los padres en relación a un trastorno de la alimentación, comparado con otros tipos de cuidados:

“En un TCA buscamos ser muy activos y estar cualificados, mientras que el enfoque de los demás es de autocuidado y soporte emocional”

En ese momento se me encendió la bombilla. Quiero decir: lo sabía ― lo hago todo el día ― pero no lo había analizado de este modo  y eso tiene importancia. 

Importa cuando los terapeutas piensan que las necesidades y el papel de los padres tiene que ver con sentirse mejor y sentirse cuidados. Si eso es lo que realmente necesitamos, en ese caso el terapeuta esperará que estemos satisfechos con una felicitación cálida y esperará que estemos agradecidos de que nos recuerden que debemos cuidar de nosotros mismos. He visto en primera persona lo heridos que se pueden sentir los terapeutas cuando esto no es recibido con calidez. Sus intenciones son buenas, lo sé. 

Pero si como padres lo que esperamos es estar involucrados activamente y que nos proporcionen herramientas y nos den entrenamiento, va a ser discordante que nos pidan que esperemos fuera o que “dejemos a los profesionales el trabajo”. El tratamiento que se enfoca en el paciente sin contar con la familia no proporciona herramientas a los padres y los hermanos. El tratamiento que limita a la familia a los autocuidados sin una intervención activa de todos los miembros puede parecer compasivo, pero es frecuentemente muy decepcionante e incluso aterrador. 

Esta diferencia entre “activo y hábil” y “autocuidados y soporte” puede ser, de hecho, la deriva desde las formas antiguas de abordar los trastornos de la alimentación a las más modernas. 

El modelo antiguo consideraba que los padres necesitaban “arreglos”. El modelo antiguo ve las herramientas y el conocimiento de los padres como elementos potentes del tratamiento. 

El modelo antiguo consideraba que la preocupación de los padres es una distracción. El modelo nuevo cree que la preocupación de los padres es normal y que su inclusión en el tratamiento y proveerles de herramientas es una solución. 

El modelo antiguo creía que los padres debían proporcionarse autocuidados. El modelo nuevo contempla el autocuidado de los padres como una parte de los recursos y del éxito del tratamiento del paciente. Asume que los pacientes están en buenas manos y que la familia tiene buenos recursos, porque los padres no pueden dedicarse al autocuidado si la casa está en llamas y nuestro hijo en el camino de resultar dañado. 

El modelo antiguo ponía en el paciente el foco del tratamiento. El modelo nuevo ve al paciente como parte de una familia y una comunidad.

El modelo antiguo les decía a los padres que esperaran noticias fuera. El modelo nuevo nunca nos deja que abandonemos el edificio. 

I’m reframing the way I look at literature and services for parents, and deeply grateful for Belinda’s phrasing and insight.

Estoy modificando la forma en la que miro a las publicaciones y los servicios para los padres y estoy muy agradecida por la visión y la expresión de Belinda. 

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